Letra: Ricardo Mújia
Música: Eduardo Berdecio
Veinticinco de Mayo en Oriente del sol brilla en el carro triunfal. Deja oh Charcas que irradie en tu frente de la gloria el laurel inmortal
Libertad, Libertad es el grito que se escucha doquier resonar de las grietas andinas al llano
y del llano a las ondas del mar.
A la luz sonrosada de Oriente que acaricia tu sien virginal alza oh Charcas dichosa la frente y recuerda tu gloria inmortal.
El pampero le lleva en sus alas hasta el antro en que ruje el jaguar y en las rocas los nidos de cóndores se estremecen al oírle vibrar.
Libertad, Libertad y descienden las legiones al campo a luchar; y sucumben los héroes clamando: “Nuestra vida por ti, Libertad”.
Vencedoras las huestes altivas forman pueblos, familias y hogar y en el cielo dibújase el “Iris” que cobija su dulce heredad.
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